Cuando el teléfono de la Dirección sonó a las 7.30, la secretaria de la escuela Belgrano, ubicada en La Rioja al 600, en esta capital, no pudo creer el mensaje que había recibido. Una voz de mujer le había advertido desde el otro lado que en media hora iba a estallar una bomba.
Sin perder tiempo, la directora Estela Zamora de Galeano dio la voz de alerta a la División Bomberos de la Policía. En minutos llegó al establecimiento un equipo de la División Explosivos. La primera medida fue desalojar la escuela, que estaba a punto de comenzar con sus actividades.
El comisario Néstor Osores, de Bomberos, informó que los chicos permanecieron casi dos horas fuera del edificio, mientras el oficial principal Martín Aguilar -junto a un equipo- revisó el establecimiento. "No encontraron nada. Se trató, sin duda, de una broma de mal gusto. Este tipo de llamados suelen ocurrir cuando son las semanas de los colegios o escuelas, o cuando hay mesas de exámenes", sostuvo. LA GACETA ©